¿Son las orugas salvaescaleras una alternativa factible?

Hacerse esta pregunta no es necesario solo en estos tiempos tan difíciles que corren, sino que es pertinente en cualquier momento y es universal sea cual sea el lugar donde vivas. La ausencia de instalación y los bajos presupuestos hacen de estas soluciones una respuesta muy atractiva a los problemas de acceso. Para empezar, y antes de responder a esta cuestión, deberías preguntarte qué es una oruga salvaescaleras y cómo puede beneficiarte su compra.

 

Imagen de dos orugas salvaescaleras

Existen diversos modelos de orugas salvaescaleras adaptables a cualquier silla de ruedas

 

A diferencia de otros dispositivos de accesibilidad, estos aparatos permiten que una persona en silla de ruedas supere todo tipo de barreras arquitectónicas, tanto en casa como en edificios públicos, sin necesidad de obra, instalaciones fijas o de dañar las estructuras existentes. Como ves, son una herramienta más de accesibilidad que trae la ventaja de ser portable. En todos los tramos de escaleras en los que ni siquiera se pueda poner una rampa, posibilitarán que accedas a la parte superior con una mínima ayuda.

 

Las orugas salvaescaleras y sus principales características

 

Las orugas sube escaleras se diferencian según el fabricante tal y como sucede con todos los dispositivos de movilidad. Más allá de cuestiones de diseño y apariencia, del color, los materiales o la funcionalidad, todas las características se pueden agrupar en una serie de pautas comunes que las definen y que podemos enumerar para tener una mejor visión.

  • Están diseñadas para acoplarse a todas las sillas de ruedas. Son pocas las no cumplen con este requisito y, entonces, su función es otra. No importa el modelo de tu silla de ruedas o su antigüedad: siempre podrás encontrar una oruga que se adapte como un guante a ella.
  • Los mejores modelos disponen de un potente motor. Indispensable para franquear con facilidad cualquier tramo de escaleras asistido por otra persona. ¡Hasta un niño podría ayudarte a salvar un trecho de peldaños con una oruga salvaescaleras!
  • El mecanismo de tracción está enfundado en una cinta de goma. Esta particularidad permitirá que tu silla ascienda y descienda como si rodara por un suelo liso, pues la goma mejora la fijación a los escalones. De esta forma, evitarás los descensos incontrolados y aumentarás tu seguridad y comodidad.
  • Son portables y acomodables a todos los rincones. No necesitarás habilitar espacio en tu casa para guardarla cuando no la utilices. Los principales modelos son además plegables, lo que quiere decir que se reduce aún más el sitio para almacenarlas. Un armario o un pequeño mueble serán todo lo que demanden.

Ante lo escrito arriba, se ve que la oruga salvaescaleras podrás llevarla, por ejemplo en el maletero del coche, allí donde vayas a necesitarla, especialmente en edificios antiguos que, por motivos de relevancia histórica o arquitectónica, no pueden sufrir modificaciones en las escaleras, tanto interiores como exteriores, para instalar o bien sillas o bien plataformas que faciliten el acceso a personas con sillas de ruedas. Además, son perfectas si tu casa tiene escaleras estrechas en las que instalar otros mecanismos de accesibilidad es imposible.

Podrías ponerle un pero tras todas estas ventajas: Necesitas que otra persona te ayude, pues la oruga se dirige desde el manillar, con lo que disminuye tu independencia y, en los casos en los que te encuentres en la obligación de usarla, alguien tendrá que acompañarte al lugar al que desees desplazarte.

 

 Cómo se adapta a una silla de ruedas

 

El manejo de una oruga salvaescaleras es muy sencillo. Todas las personas con un mínimo de indicaciones estarán en disposición de asistirte para que puedas subir y bajar escaleras con confianza y confortablemente. Así, no tendrás que esperar a que tal edificio o tal monumento dispongan de rampas o elevadores, soluciones de acceso que requieren de un presupuesto previo para ser aprobadas. En lo que sigue te describo los pasos que hay que dar para acoplarla a una silla de ruedas, sea el que tu modelo de silla u oruga. No permitas que se dejen ninguno en el tintero, por tu seguridad y la de tus asistentes.

Imagen de una oruga salvaescaleras acoplada a una silla de ruedas

Una oruga salvaescaleras acoplada bajo una silla de ruedas

Lo primero que debes hacer es situar el brazo de apoyo de la oruga en posición vertical, normalmente perpendicular al suelo, aunque hay situaciones en las que se requerirá cierto ángulo. Para ello, retira el pestillo de seguridad que mantiene anclado el brazo y balancéalo hasta alcanzar la posición que precises. No hagas fuerza hacia adelante porque entonces el dispositivo rodará.

Después, coloca la oruga bajo la silla de ruedas, con el sistema tractor entre las ruedas, y sujeta el brazo de apoyo a la silla. Ahora sí que debes empujar. Recuerda que es muy importante que la oruga tractora se emplace correctamente bajo el asiento, más o menos a una distancia equivalente de las ruedas maestras, para contribuir a un correcto equilibrio sobre los peldaños.

A continuación, asegura al pasajero con el cinturón de seguridad. No es un asunto trivial ni hay que dejarlo al sentido común. Mantener el cinturón en buen estado es un requisito básico para que estos aparatos puedan cumplir con su función y tengas tranquilidad al emplearlos.

Finalmente, inclina el brazo de apoyo hacia atrás, lentamente, hasta que oigas el cierre del pestillo de seguridad. Si has seguido estas breves instrucciones, ya está todo preparado para empezar a remontar la escalera. Revisa el tramo y asegúrate de que hay suficiente espacio en los rellanos intermedios para girar la oruga. Frecuentemente es así: Si disponen de la longitud de un paso largo, es suficiente. Tendrás, entonces, que situarte en perpendicular a los peldaños y ascender de espaldas. El motorcillo que las orugas llevan incorporado te simplificará el trabajo. Recuerda mantener el paso y sostener la oruga con firmeza por el manillar.

 

¿Tienen las orugas salvaescaleras precios asequibles?

 

Aquí llegamos al punto crucial. Cualquier dispositivo de movilidad que requiera de obra hará que los costes de instalación se disparen. Si, además, tu tramo de escalones es curvo, entonces habrás de decidirte por una solución personalizada, individualizada a tu propia escalera, con lo que el precio ascenderá hasta un límite al que quizá no puedas acceder. Por ese motivo, un presupuesto para una oruga salvaescaleras será la opción adecuada en tu caso si no estás preparado para un desembolso elevado. La mayoría de los precios rondan los tres mil euros.

Así pues, las orugas sube escaleras son una de las soluciones más prácticas y cómodas para salvar escaleras cuando no se dispone del espacio suficiente en el hogar o se debe acceder a sitios públicos cuya estructura no puede ser adaptada o modificada por consideraciones históricas o arquitectónicas. Asimismo, su menor precio y su portabilidad las convierten en una alternativa estupenda si no quieres invertir mucho dinero en una instalación.

 

Otras opciones de accesibilidad:

 

 

1 Comment to “¿Son las orugas salvaescaleras una alternativa factible?”

  1. sillas salvaescaleras dice: Responder

    Merece la pena invertir en ello si no disponemos de mucho espacio y requerimos de un sistema salvaescaleras, Saludos

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